¿Sabías que alguien puede enviar correos haciéndose pasar por tu empresa? Esto se llama suplantación (spoofing) por correo electrónico y es una técnica común usada por ciberdelincuentes para engañar a tus clientes, robar datos o distribuir malware.
En estos casos, el atacante falsifica la dirección del remitente. El correo parece venir desde tu dominio (ej. ventas@tudominio.com), aunque en realidad no fue enviado por ti. Esto puede afectar gravemente la confianza de tus usuarios y la reputación de tu negocio.
¿Cómo proteger tu correo empresarial?
Si usas un correo corporativo (con tu dominio), es fundamental configurarlo correctamente para evitar que otros lo falsifiquen (suplantación). Las tres herramientas clave que debes tener activadas son:
SPF (Sender Policy Framework): define qué servidores están autorizados a enviar correos en nombre de tu dominio.
DKIM (DomainKeys Identified Mail): agrega una firma digital al correo para verificar su autenticidad.
DMARC (Domain-based Message Authentication, Reporting and Conformance): establece reglas y reportes sobre qué hacer si un correo falla las validaciones anteriores.
Estas configuraciones actúan como filtros para proteger tu dominio de ser suplantado.
Conclusión
Proteger tu correo no es opcional. Es parte de brindar confianza y seguridad a quienes te contactan. Si no estás seguro de si tu dominio está protegido, puedo ayudarte a revisarlo y configurarlo correctamente.